lunes, mayo 16, 2022

Fernando Belaunde: el político que nunca perdió en Arequipa

Fernando Belaúnde Terry ganó las cuatro elecciones presidenciales en Arequipa.

No es una novedad que un político sea llevado en hombros por sus simpatizantes. Si dijera que una foto del diario El Deber, periódico extinto de Arequipa, presenta a Fernando Belaunde Terry ingresando en hombros por la entonces calle Ejercicios, hoy Álvarez Thomas, para presidir un mitin en la plaza de armas en 1962, quizás dirían: bueno, no ha sido ni el último ni el primero en recibir ese cariño popular. Pero con Belaunde y Arequipa sucedía algo peculiar: nunca perdió una elección presidencial en la ciudad. Postuló cuatro veces y en las cuatro ganó.

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La elección más dura que afrontó ocurrió en 1962. En esas elecciones presidenciales compitió junto a Víctor Raúl Haya de la Torre, del Apra, y Manuel Odría de Uno. El ganador sucedería a Manuel Prado.

Fernando Belaunde venía de perder los comicios de 1956 contra Manuel Prado. Quedó segundo. Aunque en Arequipa ganó con 58.38% de la votación; Prado quedó segundo con 32.44%.

En mayo, el mes en que canonizaron a San Martín de Porres (6 de mayo de 1962), el día 28, el candidato de Acción Popular presidió uno de los mítines más populares de esa campaña jamás vistos en la ciudad, según la crónica del diario El Pueblo. “La mayor concentración” titulaba a seis columnas este periódico centenario.

El evento ocurrió dos días antes de la inauguración del mundial del fútbol de Chile. Perú no participó al perder y empatar sus partidos frente a Colombia.

EL MITIN

fernando belaunde
Así titulado el diario El Pueblo sobre el mitin de Fernando Belaunde.

El arquitecto llegó a Arequipa luego de recibir una pedrada en la cara al final de un mitin en Cusco, el 20 de mayo. En las fotos aparece con la mitad del rostro con sangre.

En Arequipa apareció con una venda en el ojo izquierdo al subir al estrado instalado en el atrio de la catedral. Fue recibido por su padre, Rafael, con un abrazo y beso en la mejilla, mientras los organizadores reventaban los tímpanos con los fuegos artificiales.

La mitad de la plaza estaba llena, según los diarios El Pueblo y El Deber. Por esos años publicaban unas infografías para ilustrar a los lectores sobre la cantidad de gente que acudían a los mítines. Los diseños eran artesanales porque se dibujaban a pulso con lápiz.

De acuerdo a esos dibujos, la multitud llegó hasta la pileta del Tuturutu. El mitin que presidió Víctor Raúl Haya de la Torre, el 5 de mayo, convocó a buena cantidad de partidarios, pero no alcanzó hasta el Tuturutu.

El arquitecto estaba feliz aquel día en que no dejaban de corear su nombre. “De Arequipa, yo tengo el sentido telúrico y familiar. Cuando me acerco al Misti, sintiendo la emoción de Rodrigo de Triana, me provoca gritar: ‘Tierra’”, le diría a Enrique Chirinos Soto para su libro “Conversaciones con Belaúnde”.

Ese discurso de horas serviría de advertencia a los arequipeños. Fernando Belaunde creía que se cocinaba un fraude e implícitamente les decía todos: cuidado, estemos alerta. “Destacó elocuentemente que Acción Popular respaldará el manifiesto lanzado por los ministros de Guerra, Aviación y Marina con el fin de evitar un posible fraude en el próximo proceso electoral”, escribió El Deber sobre lo que dijo Belaúnde.

Por esos años se temía una victoria del Apra, organización rechazada, principalmente, por las fuerzas armadas.

EL DÍA DE LAS ELECCIONES

Las elecciones se realizaron el 10 junio como se diría en argot periodístico, “sin ningún inconveniente”. Mientras Perú definía a su nuevo presidente, en Chile, en el mundial de fútbol, las selecciones de Chile, Brasil y dos países que hoy no existen: Checoslovaquia y Yugoslavia clasificaron a las semifinales. El 17 junio Brasil ganó su segunda copa mundial.
La distensión generada por el fútbol acabó cuando empezaron a publicarse los primeros resultados. Belaúnde, Haya de la Torre y Odría estaban pegados, con diferencias mínimas.

En Arequipa todo estaba claro. Belaúnde ganó. Semanas después el JNE confirmaría que alcanzó 42.24%; segundo aparecía Odría, 29.83% y tercero Haya de la Torre, 14.77%. Pero a nivel nacional todo estaba estrecho. Después se conocería que entre Belaúnde y Haya de la Torre solo los separaría un punto.

Por esos años no existía la segunda vuelta, sino que el ganador debía superar una votación mínima de 33%, de lo contrario, el Congreso elegiría al presidente. Chirinos Soto, comentó a Belaúnde, en su libro “Conversaciones con Belaúnde”, que apristas y odriístas se pusieron de acuerdo para elegir a Manuel Odría como presidente. A oídos de Haya de la Torre trascendió, que, si salía elegido, las fuerzas armadas lo iban a deponer del cargo. El líder del Apra conversó antes con Belaúnde, pero no hubo acuerdo.

Ese clima de incertidumbre vino con la muerte del feroz Tatán (15 de junio) asesinado en una cárcel de Lima.

Las fuerzas armadas denunciaron fraude en Lambayeque, Cajamarca, Amazonas, La Libertad, Huánuco, Pasco y San Martín. Belaúnde secundó esas acusaciones y pidió al órgano electoral desconocer esos resultados. El JNE no le hizo caso.

LAS BARRICADAS

fernando belaunde
Fernando Belaunde presidiendo un mitin en la calle La Merced, antes de armar las barricadas.

Belaunde regresó a Arequipa y junto a sus partidarios, quienes venían protestando varias semanas, presidió un mitin, el 12 de julio, en la calle La Merced, donde quedaba el local de Acción Popular. No fue la misma cantidad del mitin de mayo, pero suficientes para armar barricadas con los adoquines de esa calle. “Contra el fraude, revolución; revolución, revolución”, gritaba el público.

Al calor de esa manifestación, Belaunde criticaba al gobierno y JNE por no intervenir y parar el fraude denunciado. Proponía un tribunal de honor liderado por el cardenal, nacido en Arequipa, Juan Landázuri Ricketts, para resolver este problema. Tampoco le hicieron caso.

Al día siguiente todo se calmó y las barricadas fueron retiradas. Belaúnde permanecía en la ciudad a la espera del final de esta historia.

EL GOLPE DE ESTADO

El 18 de julio ocurrió un golpe de Estado militar deponiendo al presidente Manuel Prado y desconociendo los resultados electorales. El arquitecto retornó a Lima no sin antes advertir a El Pueblo: “Lo ocurrido prueba que no puede hacerse en el Perú un fraude sin castigo.

Creo que con esta lección en el futuro ya nadie se atreverá a recurrir al fraude como medida política y se garantizará el respeto a la Constitución”.

No hubo protestas salvo los reproches del Apra. Se aceptó ese golpe y la propuesta de las fuerzas armadas de convocar elecciones para el año siguiente, 1963. Belaunde ganaría (también en Arequipa con 58.27%) y se erigiría como nuevo presidente hasta el golpe dado por Juan Velasco Alvarado.

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Mitin de Fernando Belaunde, de 1980. Foto del diario El Pueblo.

Belaunde volvería a postular, por última vez, en 1980 y en la mañana soleada del 11 de mayo llenó toda la plaza de armas superando la convocatoria de 1962 como se observan en las fotografías panorámicas del diario El Pueblo. Ganó esa elección con 45.37% a nivel nacional, y en Arequipa con 59.50%. Esta votación del arquitecto fue la más alta en la historia de los sufragios presidenciales en la Ciudad Blanca hasta que apareció Alberto Fujimori y ganó con 61.35%, en primera vuelta, en 1995, según los archivos del Jurado Nacional de Elecciones. Pero Fujimori no consiguió lo que logró Belaúnde: ganar cuatro elecciones presidenciales.

Christiaan Lecarnaqué Linareshttp://www.elpirata.pe
Periodista en Arequipa. Trabajó en el diario La República, El Pueblo. Fundó el blog El Pirata dedicado a información de cine.

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