martes, mayo 17, 2022

Silvia Vásquez-Lavado y su amor a la montaña

Silvia Vásquez-Lavado nacida en Perú fue la primera peruana en escalar la cumbre del Everest. Aquí su historia.

Silvia Vásquez-Lavado, la primera mujer peruana en alcanzar la cumbre del Everest en el 2016, no tuvo problemas en admitir que le dio mal de altura cuando el último jueves escaló su primera montaña en el Perú: el Coropuna.

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Ella se ríe de ese episodio en que le faltó el aire arequipeño para continuar el camino. “Me dio dolor de cabeza y luego vómitos”, reveló en un encuentro de mujeres montañistas celebrado en el teatro Arequipay, como parte del 17 Festival Internacional de Cine de Montaña (Inkafest). Todas las dudas se le vinieron a la cabeza. Pensó que estaba perdiendo el poder de subir estos bellos colosos. Pero su experiencia y fortaleza le permitieron inflar sus pulmones para llegar al objetivo: alcanzar esta montaña de 6 377 metros sobre el nivel del mar.

Silvia Vásquez-Lavado es una mujer que siempre sonríe. Que acepta los fracasos como un proceso de aprendizaje. Porque afrontó ocasiones en que las misiones no se concretaron, pero más han sido las victorias en este difícil camino. Ella no tiene problemas en contarlo todo. Lo hace con una naturalidad que deberíamos aprender todos.

El viernes 5 de noviembre, un día después que la presidenta del Consejo de Ministros, Mirtha Vásquez obtuviera el voto de confianza en el Congreso de la República, el Inkafest organizó un conversatorio para conocer su historia, dirigido por la cronista de montaña, Griselda Moreno.

Sentada delante de una pantalla verde, prenda colocada para utilizarla como un truco para insertar imágenes en los programas de edición y luego publicar el vídeo en Facebook, utilizaba una chompa ploma confeccionada con fibra de alpaca que combinaba con su cabello corto plateado. Su pantalón oscuro terminaba en sus gruesas zapatillas montañistas para escalar los corazones de los asistentes. Su mirada está fija en Moreno quien utilizó las palabras apropiadas para presentar al personaje. Luego sin dejar de sonreír Silvia, mirando a la audiencia, en su mayoría femenina, empezó a defender sus creencias y viajar en el tiempo para narrar su agridulce historia.

VOLVER AL PASADO

El encuentro que duró más de una hora sirvió para conocer mejor a la montañista peruana nacida en Lima. Allí compartió un triste episodio de juventud cuando fue víctima de abuso sexual durante tres años. A raíz de ese capítulo emigró a Estados Unidos donde, gracias a una beca, estudió en la universidad de Pensilvania. Luego trabajó en empresas de tecnología como Ebay y Paypal. En el 2015 fue nominada por el importante sitio web de tecnología CNET como una de los 20 latinos más influyentes en Sillicon Valley.

silvia vasquez-lavado
Durante el conversatorio desarrollado en el teatro Arequipay.

Sin embargo, las proezas laborales no la protegieron de sus problemas. “Tarde o temprano los problemas te encuentran”, señaló. Padeció adicción al alcohol a tal punto que terminó en una cárcel. Ella misma percibía que su comportamiento era autodestructivo, por eso recurrió a su madre. Su mamá la trajo al Perú y la invitó a una sesión de ayahuasca. Aunque parece una solución extraña a un tremendo conflicto, Silvia aceptó y el ritual literalmente le cambió el rumbo de su camino.

LOS EFECTOS DE LA AYAHUASCA

Recuerda perfectamente que tuvo una visión donde una niña (era ella) se acercaba, le tomaba la mano y luego la abrazaba. Finalmente la llevó por un camino de montañas. Entendió el mensaje. “Nunca tuve una inclinación al montañismo, tenía miedo a las alturas”, recordó, pero entendió que ese sueño la llevaba por una vía que la salvaría de sus problemas.

Tomó esa decisión con mucha rapidez y firmeza, con la convicción que alcanzaría la meta. Fue bastante ambiciosa, porque pudo escalar los Andes peruanos, sin embargo, prefirió el Everest, la montaña más alta del mundo (8 848metros sobre el nivel del mar).

Se preparó con presteza. Recurrió a amigos para conseguir los equipos. Viajó a Nepal en el 2005 donde está la montaña para llegar primero a la base. Luego escalaría la cumbre. Le pusieron algunas objeciones, pero su terquedad pudo más e hizo la preparación en una semana lo que usualmente se recomienda hacerla en dos.

Después logró la meta. “Vi los Himalayas y no voy olvidar que me sentí insignificante, tan chiquita como una hormiga”.

silvia vasquez-lavado
Mujeres montañistas rumbo al Coropuna.

Cuando llegó al Everest su corazón conectó con esa belleza. “Sentí una ola de calor, una invitación, una calidez que no me había dado ningún humano. Fue una llamada. Fue el primer amor que tuve”.

Desde esa oportunidad no ha dejado de subir montañas. Coronó las que se denominan siete cumbres (Seven summits): Kilimanjaro (Tanzania) 2006; monte Elbrus (Rusia) 2007; Aconcagua (Argentina) 2014; monte Kosciuszko (Australia) 2015; pirámide de Carstensz (Indonesia) 2015; macizo Vinson (Antártica) 2015; Everest (Nepal) 2016 y Denali / McKinley (Alaska) 2018.

Ya no trabaja en empresas de tecnología. Está dedicada al montañismo y a una ONG llamada “Mujeres coraje” que ayuda a mujeres que padecieron abuso sexual.

SU VIDA EN UNA PELÍCULA

Su vida será llevada al cine a partir de un libro que recién se publicará en febrero del 2022. El texto se llamará En la sombra de la montaña cuyas páginas servirán de insumo a esta película que será protagonizada por Selena Gómez. El filme aún está en preproducción;

Silvia Vásquez-Lavado será productora ejecutiva de esta película y confía realizar un cameo en esta cinta. Pero se le ve entusiasmada por llevar a la pantalla grande la historia de su vida que ha venido relatando con verdad y franqueza. “Siento que son tres libros en uno, como una trilogía”, ríe. No solo habla de su pasado sin filtro, sino también de su sexualidad. Es homosexual, y en ese conversatorio cuando Moreno le preguntó por qué es importante remarcar esta orientación ella responde: “Porque abrir caminos a personas que son juzgadas son parte de mi identidad”. Silvia también fue discriminada por esta condición.

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Hermosa vista desde el campamento rumbo al Coropuna.

Gracias a esta integridad es que conecta con facilidad con las personas. Al final del conversatorio del viernes. Silvia Vásquez-Lavado, junto a Moreno, se ponen de pie y pide más preguntas. Le hacen más, pero nadie quiere irse. Hasta que la anfitriona, Griselda Moreno, cierra la sesión con una invitación para el día siguiente: una cita de mujeres montañistas donde participó también Silvia Vásquez-Lavado.

Las invitadas e invitados recién dejan sus asientos, pero para acercarse a Silvia y tomarse una foto con ella. El recuerdo final de su huella dejada en Arequipa.

Cuando bajamos del Coropuna nos recibieron con un rico chupe de camarones (…) Quiero subir al Pichu Pichu, Chachani, al Solimana”, pronto, dice, cuando retorne a Arequipa.

Y cuál es tu próxima expedición, le preguntaron: “Escalar el monte Olimpo, el más alto de Marte” y todos en el auditorio ríen. No rían mucho, quizás lo haga algún día.

Christiaan Lecarnaqué Linareshttp://www.elpirata.pe
Periodista en Arequipa. Trabajó en el diario La República, El Pueblo. Fundó el blog El Pirata dedicado a información de cine.

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