Una evaluación de la Red de Estudios para el Desarrollo encontró que ocho regiones están en rojo hasta el segundo trimestre del año a pesar de que la economía nacional creció 3.6%, según el último informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática. Entre las regiones en recesión se encuentra Arequipa.
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De las regiones en negativo, Pasco, Apurímac y Cusco fueron las más afectadas. Además, tres regiones acumulan más de dos trimestres consecutivos de contracción y están en recesión técnica: Amazonas (2 trimestres), Arequipa (3 trimestres) y Junín (7 trimestres).
ECONOMÍA DE AREQUIPA EN ROJO
Arequipa, en recesión desde fines de 2023, sufrió en el segundo trimestre de 2024 una baja en la actividad agropecuaria (-11.9%), principalmente por la menor producción de aceitunas (-71%), arroz cáscara (-20.9%) y papas (-18%).

El sector construcción también cayó (-6.6%) debido a la disminución en la inversión privada en autoconstrucción y a una menor ejecución de obras de infraestructura por parte de los Gobiernos Locales.
JUNÍN Y POCA INVERSIÓN PÚBLICA
En el caso de Junín, que no muestra crecimiento desde el cuarto trimestre de 2022, la contracción de -3.5% en el último trimestre fue impulsada por la caída del sector minero (-20.5%), afectado por la menor extracción de molibdeno y cobre por parte de la minera Chinalco. El sector construcción también disminuyó debido a la menor inversión pública en obras en curso.

Por otro lado, algunas regiones como Puno, Huancavelica, Tacna y La Libertad mostraron un crecimiento de dos dígitos. Sin embargo, gran parte de este crecimiento es resultado de un rebote estadístico, ya que el año pasado estas regiones sufrieron los efectos de conflictos sociales y condiciones climáticas adversas provocadas por El Niño.
PROMOVER LA INVERSIÓN PRIVADA
Para que las regiones en negativo puedan recuperarse y las que ya están creciendo logren un crecimiento sostenible en el tiempo, es crucial implementar acciones que mejoren el entorno de negocios y promuevan la inversión privada, aprovechando así el potencial productivo de cada región.
Cabe indicar que cuando la economía crece, se generan más empleos, aumentan los ingresos y se abren mayores oportunidades para reducir la pobreza.


