No fue un arrebato de furia ni un ataque impulsivo. La madrugada del 2 de junio de 2026, cuando Fray y Tony Ccoyuri Ch. ingresaron a una vivienda de Majes con un hacha en mano, ya habían planeado cada paso. Ambos sujetos, de 22 y 18 años, habrían actuado con premeditación. El móvil, revelado en las primeras investigaciones, es tan atroz como el crimen mismo: el padre de familia, Gerardo Calsín, había decidido denunciar a uno de los hermanos por haber ultrajado a su hija de 13 años.
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Fray y Tony conocían a la familia, sabían dónde dormían cada uno de sus miembros. No eligieron el azar. Planearon el ataque y lo ejecutaron cuando la familia descansaba. Llevaron un hacha como única arma. La violencia iba a ser tan desmedida que no dejaría testigos útiles. O al menos eso pensaron.

Una de las sobrevivientes vio cómo uno de los hermanos atacaba repetidamente a su padre mientras el otro se abalanzaba sobre él y le metía algo en la boca para impedir que pidiera auxilio. El padre de familia murió en su cama. La familia salió en su auxilio y fue atacada con el hacha resultando cuatro personas heridas de gravedad. Una de las hijas pudo pedir ayuda y al darse cuenta los criminales abandonaron la vivienda abandonando el arma homicida.

Los serenos auxiliaron a las víctimas al hospital de Majes al presentar heridas punzocortantes en distintas partes del cuerpo. El rostro de la madre es hoy el mapa más cruel del ataque. La mujer recibió 40 puntos de sutura en la cara.
IBAN A DENUNCIAR UN ULTRAJE
Pero el dato más perturbador del perfil criminal de Fray y Tony Ccoyuri Ch. no es el hacha ni la planeación. Es la causa desencadenante. La investigación inicial permitió establecer que uno de los hermanos —aún no se precisa cuál de los dos— ultrajó a la hija de 13 años de la familia en una fecha anterior.

El padre, Gerardo Calsín, había manifestado a personas cercanas su decisión de presentar la denuncia formal por violación sexual. Esa decisión le costó la vida. Los hermanos Ccoyuri no asesinaron por odio instantáneo: asesinaron para huir de la justicia.
CAPTURAN A LOS CRIMINALES
Los criminales fueron capturados por inmediaciones de la posta médica de Sondor (Santa Isabel de Siguas), cuyas prendas presentaban aparentes manchas hemáticas (sangre). Luego fueron trasladados a la comisaría para una serie de diligencias. Ambos sujetos son naturales de Apurímac y uno se dedica a la minería informal.

DETENCIÓN PRELIMINAR
La Fiscalía Provincial Penal Corporativa de El Pedregal logró cinco días de detención preliminar judicial por cinco días para los hermanos Fray y Tony Ccoyuri Ch., investigados por los presuntos delitos de homicidio calificado y lesiones graves en agravio de quien en vida fuera G. C. C. y de cuatro integrantes de su familia, entre ellos tres menores de edad que al ser atacados con un hacha.

A pesar de la crueldad del crimen, uno de los asesinos se vería beneficiado en el proceso la figura legal de la responsabilidad restringida al tener 18 años.


