El caso de la beneficiaria de Beca 18 e influencer de redes sociales Lizeth Anais Atoccsa Lliuya ha causado un revuelo en redes sociales. Personas que exigen la beca le sea retirado luego hacer público que cumplió el sueño de comprarse un departamento.
Personas que la defienden, puesto que la compra es producto de su esfuerzo y que no debe perder la beca. Ante estas posturas resulta adecuado analizar el caso y advertir si existe una posibilidad que la joven pierda la beca por dejar de ser pobre.
En ese entendido, lo primero que debemos tener claro es que Beca 18 es un concurso público y no un programa social donde se accede a beneficios con cumplir algunos requisitos e inscribirse.
Postular implica participar de una competencia entre centenares de jóvenes. En el 2020 cuando Lizeth Atoccsa postuló, Pronabec dispuso la entrega de 5 mil becas que debía cumplir ciertos requisitos.
Los tres requisitos fundamentales que podemos identificar en el numeral 9 del Expediente Técnico de la Convocatoria 2025 de Beca 19 y que no han cambiado desde que se creó la beca en el 2012 son:
- Pobreza o pobreza extrema determinada por la clasificación socioeconómica dada por el SISFOH.
- Estar en el tercio superior en los dos últimos grados concluidos de secundaria EBR y
o EBE, lo que reflja alto rendimiento académico. - Tener hasta 22 años a la fecha de postulación.
Para postular Lizeth Anais Atoccsa Lliuya debió cumplir con dichos requisitos. De no haber cumplido con esos parámetros no habría participado del proceso de selección y por ende no habría recibido el beneficio, que ahora le permite estudiar en la Universidad de Ciencias Aplicadas (UPC). De allí, que se puede afirmar que era una persona pobre o pobre extrema cuando accedió a la beca.
Puede perder su Beca 18 por dejar de ser pobre
Ahora bien centrándonos en el tema de fondo, debemos dejar de lado nuestro complejos y pre concepto morales para analizar el caso desde un punto de vista jurídico normativo. Para eso se debe revisar el artículo 34 del Reglamento de la Ley de creación del Programa Nacional de Becas y Crédito Educativo (PRONABEC).

Para determinar si la compra de un departamento realizada por Lizeth Anais Atoccsa Lliuya, es una causa legal y suficiente para quitarle el beneficio, es necesario revisar las causales de pérdida de beca previstas por ley y determinar si concuerda con el hecho.
Es evidente que ninguna de las causales concuerda con el hecho criticado por un sector de la comunidad internauta. Tratando de estirar la norma para sancionar a la becaría algunos podrían usar el inciso a) referido al falseamiento de la información socioeconómica para mantener la beca.
Como mencione con anterioridad la situación de pobreza o pobreza extrema es un requisito para postular a la beca. Pero mantener una situación económica deficiente no es requisito para mantener la beca. Para mantener la beca esencialmente es tener un rendimiento académico adecuado. Es decir, aprobar los cursos.
Por ello, si Lizeth Atoccsa realizó sus rendiciones de cuentas de la subvención que recibe y no ocultó la mejora económica que ha sufrido su vida por su labor como influencer no existe trasgresión normativa. En ese sentido pensar en una sanción de pérdida de beca sería exagerada e incluso ilegal.
Debemos recordar que nadie está impedido de realizar aquello que las leyes no prohíben. Si la norma de Pronabec no proscriben que un becario mejore su situación socioeconómica por realizar actividades económicas independientes, Lizeth Atoccsa no incumplió ninguna norma y debe seguir siendo becaria.
Beneficios que cambian el nivel socioeconómico
Una consecuencia clara pero poco percibida de recibir una beca como la dada por Pronabec es el cambio de la situación socioeconómica de los becarios. Los beneficiarios reciben mensualmente un monto cercano a los mil soles para alimentación, movilidad local y material de estudio. Además, el programa paga las pensiones si el becario estudia en una institución privada.
Este ingreso tiene un impacto severo en la vida de los jóvenes que pasan de tener cero soles para sustentar su gastos de vida a tener casi mil soles. La economía familiar se alivia puesto que los gastos de unos de sus integrantes están cubiertos. Por ende pueden enfocar los recursos en mejorar el nivel de vida de sus otros integrantes.
Ahora bien, en el caso específico de Lizeth Atoccsa, al recibir la beca no sólo mejoró su nivel socioeconómico, sino que le abrió posibilidades de acceder a nuevos recursos. Como ella misma contó en varios videos de Tik Tok recibirla beca le permitió comprarse su primer celular y aprender el uso de redes sociales.
Esta posibilidad de acceder al mundo de la redes sociales tuvo efecto no planeado por la beca, pero lógico. La becaria al contar sus experiencias se convirtió una influencer que empezó a generar ingresos por visualización y auspicios. Esos son los ingresos que le sirvieron ahora para comprar un departamento.
Inferir que la vida de un beneficiario de Beca 18 no va a cambiar es ilógico. Pensar que va seguir el indicador de pobre o pobre extremo a pesar de recibir una beca para estudiar es irreal. En su exposición de motivos Beca 18 plantea como justificación mejorar la calidad de vida de jóvenes con deficiencia económica y alto rendimiento académico. Si la situación económica de los becarios no cambia la beca no funciona.
De allí, que resulta ilógico pretender que una persona que estudia no se supere y mejore sus condición socioeconómica. Lizeth Atoccsa, es un ejemplo claro del cambio de vida que muchos becarios gozan incluso de terminar sus estudios, gracias al apoyo que reciben de la beca.


