Una historia digna de una película tiene como protagonista a un analista de crédito de una reconocida entidad financiera de Arequipa. Este inescrupuloso sujeto se aprovechó de la vulnerabilidad de personas con problemas de alcoholismo para obtener más de 40 mil soles de forma irregular de su centro de trabajo. El caso es investigado por las autoridades competentes.
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La «tranquilidad» de cinco ebrios fue interrumpida cuando apareció en sus vidas el analista de crédito identificado como Juan C. V. E., quien les propuso un «negocio» en el que todos supuestamente saldrían ganando.
LA PROPUESTA
Antes de hacerles la propuesta, el sujeto se aseguró de que cada uno de los afectados tuviera sus documentos de identidad en regla. Luego, les ofreció pagarles 200 soles a cambio de que lo ayudaran a obtener préstamos de la financiera donde trabajaba.
Según les prometió, el crédito no superaría los 700 soles y no habría mayores problemas porque existía un seguro que los respaldaría.
Además, el analista se comprometió a llevar a las personas a un sauna para que se relajaran y asearan. También les compraría ropa para que se presentaran bien vestidos en las oficinas de la entidad financiera al momento de retirar el préstamo.

En su lugar de trabajo, Juan C. V. E. se encargó de gestionar los préstamos para los afectados, presentando los DNI y otros documentos a sus superiores hasta conseguir la autorización de los desembolsos.
EL ANALISTA Y SUS BEODOS
Una vez que supo que el dinero estaba listo para ser retirado, llevó a las personas a un sauna, ubicado en la calle Moquegua en Miraflores, para que se asearan y afeitaran. Luego, los llevó a la feria de La Cachina en la Av. Mariscal Castilla para comprarles ropa y zapatos.
En los siguientes días, los beodos se presentaron «bien vestidos» en la agencia financiera para retirar sus préstamos. Presentaron sus DNI, colocaron sus huellas dactilares y firmaron algunos documentos antes de que se les entregara el dinero, que finalmente terminó en manos de Juan C. V. E.
El analista cumplió su parte del trato y les pagó entre 150 y 200 soles a cada uno de los afectados, quienes se fueron «felices» a continuar con sus vidas.

ESTAFA AL DESCUBIERTO
La estafa fue descubierta cuando los préstamos no fueron pagados a la entidad financiera. Los superiores revisaron la documentación y comprobaron que varios papeles eran fraudulentos. El caso fue transferido a la sección de Estafas de la DIVINCRI.

Los detectives verificaron que cuatro constancias de posesión de terrenos eran falsas y una era verdadera. Así lograron localizar a uno de los afectados, cuya dirección estaba en el sector de General San Martín en Mariano Melgar. Al ser interrogado, este confesó todo el proceder del analista de crédito.
Al afectado le informaron que, con sus datos, se había cobrado un préstamo de 9 mil soles, de los cuales solo recibió 200 soles. La investigación reveló que el analista de crédito obtuvo un botín superior a los 40 mil soles y ahora es investigado por los delitos de estafa y obtención fraudulenta de crédito.


