La Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Camaná logró que se dicte nueve meses de prisión preventiva contra Henrry Apaclla Ñaupari. Este procedimiento legal se enmarca en la investigación por su presunta responsabilidad en los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas, tras el terrible accidente donde un bus de la empresa Llamosas cayó por un abismo de 200 metros en Ocoña. El siniestro resultó en la muerte de 37 personas y dejó 25 heridos.
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Durante la audiencia de control, el fiscal provincial Luis Fernando Supo Ramos presentó los fundamentos de la acusación. Sustentó su pedido en el informe técnico de la Unidad de Prevención de Investigación de Accidentes de Tránsito, el cual identificó el factor determinante de la tragedia. Según el documento, la causa fue la invasión de carril por parte del imputado, quien conducía una camioneta.

El hecho ocurrió en una curva, donde la camioneta de Apaclla colisionó contra el bus interprovincial. Frente a esta acción, el conductor del bus, en un intento desesperado por evitar un impacto frontal, perdió el control del volante y de la dirección del pesado vehículo. Esta maniobra evasiva provocó que la unidad se saliera de la carretera y se precipitara al barranco, con las consecuencias ya conocidas.
ESTABA EBRIO
Un elemento crucial añadido por la Fiscalía fue la evidencia de que el investigado no manejaba en condiciones óptimas. Se logró acreditar que Apaclla conducía con sus capacidades psicomotoras disminuidas debido a la ingesta de alcohol. Incluso el examen de dosaje etílico practicado seis horas después del accidente aún arrojaba un resultado positivo en la prueba cualitativa.

Para determinar su estado al momento del hecho, se realizó un análisis retrospectivo. Este cálculo forense estableció que, en el instante del choque, el imputado habría tenido aproximadamente 1.04 gramos de alcohol por litro de sangre.
Cabe destacar que este análisis tiene un rango de variación, situándose entre 0,86 y 1,23 gramos por litro, lo que significa que incluso el valor mínimo supera con creces el límite legal permitido de 0.5 g/L.
NO TIENE ARRAIGOS
Además de los sólidos argumentos sobre su responsabilidad en el hecho, la Fiscalía sustentó la existencia de un grave peligro de fuga. Sostuvo que Henrry Apaclla no cuenta con un arraigo domiciliario, familiar o laboral de calidad que lo vincule al distrito judicial. Por todas estas razones, el Ministerio Público ha solicitado formalmente una pena de ocho años y seis meses de prisión efectiva para el investigado.
LA ESTRATEGIA DE LA DEFENSA
Frente a estas acusaciones, la defensa de Henrry Apaclla Ñaupari dejó entrever la línea argumental que utilizará para intentar eximir a su cliente de una condena carcelaria. Su estrategia consiste en atribuir la responsabilidad total al conductor del bus, Francisco Ruelas, ya fallecido.

Para ello, esgrimieron que Ruelas no llevaba un copiloto, que se desconoce la velocidad a la que manejaba y que su licencia de conducir se encontraba retenida. Asimismo, intentaron invalidar el análisis retrospectivo de alcoholemia, argumentando que fue practicado por un médico legista y no por un químico forense.


