Por el momento la policía y la fiscalía investigan un posible homicidio cometido en el interior de una casa ubicada en el jirón Cahuide, en la urb. Semi Rural Pachacútec, en Cerro Colorado donde fue hallado el cadáver del ingeniero de minas, Carlos Eduardo Huaranga Chayña. El cuerpo inerte fue hallado al interior de un pozo y según la necropsia la víctima pereció debido a una asfixia mecánica por sumersión, pero lo extraño es que el occiso no podría haber caído al interior de la cisterna por sí solo.
Esta historia comenzó el viernes 17 de octubre por la noche cuando al fallecido lo invitan a una fiesta que celebró en esta vivienda. En el lugar la policía encontró hasta tres tortas (dos blancas y una rosada), se sospecha de una fiesta múltiple. La víctima fue visto con una mujer y esa versión concuerda con lo informado con algunos participantes de la reunión.
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El sábado la familia al no tener noticias de Carlos Eduardo comenzaron su búsqueda preguntando a sus amigos sobre su paradero llegando hasta la vivienda donde el propietario les informó que no estaba su familiar e incluso ingresaron al predio. Ellos interponen la denuncia por desaparición el domingo 19 en la comisaría de Mariscal Castilla.

HALLAZGO DEL CADÁVER
En su desesperación recurrieron a un vidente y este les informó que el joven estaba al interior de la vivienda donde se hizo la fiesta. La familia regreso el lunes a la casa y consiguieron ingresar. La hermana de Carlos Eduardo fue quien encontró el cadáver.
La joven abrió la pesada tapa de un pozo aledaña a un baño y allí se halló el cadáver de su hermano. El occiso vestía la misma ropa que llevaba al desaparecer. Incluso se encontró sus pertenencias.

Ante el hallazgo, el dueño del predio identificado como Fernando Begazo D. y su hijo (amigo del occiso) son intervenidos por la policía. Ellos inicialmente aseguran haber estado ebrios en la celebración y desconocer como llegó al pozo. Ambos después fueron liberados.

NECROPSIA Y PRESUNTO HOMICIDIO
El examen médico legal determinó como causa de muerte asfixia mecánica por sumersión, es decir, pereció ahogado además presenta un hematoma en la zona occipital entre otras lesiones menores. Sin embargo, el occiso no podría haber caído al interior del pozo por sí solo y allí se sospecha de un homicidio.
Entre las hipótesis se tiene que la víctima quizá fue pepeada y pensaron que estaba muerto para luego arrojar el cuerpo en el pozo y pereció asfixiado. Otra es que en el lugar se produjo una gresca durante la fiesta donde el Carlos Eduardo perdió la conciencia y para deshacerse de sus restos lo arrojaron al tanque. También se presume que fue ahogado.
El pozo donde encontraron el cadáver tiene una dimensión de unos 70 cm x 70 cm con unos 2.3 m de profundidad. La tapa tiene un mecanismo que para abrirla requiere mucha fuerza y esta siempre esta cerrada.

EL DATO:


