Unos extorsionadores destruyeron el trabajo de años desarrollado por los propietarios de una tienda de neumáticos al incendiar el local en cuestión de minutos. Los criminales rociaron combustible en la puerta principal del establecimiento, situado en el distrito de Miraflores, y le prendieron fuego. Todo quedó registrado en las cámaras de videovigilancia.
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Los delincuentes, a bordo de una motocicleta, llegaron al local ubicado en la primera cuadra de la calle Elías Aguirre a las 01:55 horas del 31 de agosto. Uno de los criminales descendió de la unidad y roció combustible que llevaba en dos botellas de gaseosa en el portón del establecimiento, para después prenderle fuego y escapar.

Las llamas, en cuestión de minutos, terminaron por consumir toda la tienda. El siniestro fue comunicado a los bomberos a las 02:24 horas. Hasta la zona llegaron cinco unidades, que intentaron apagar el incendio, pero la falta de agua dificultó su labor.

Cisternas de distintas municipalidades llegaron al lugar para apoyar la labor de los hombres de rojo, quienes tuvieron que batallar hasta las 07:00 horas para controlar y apagar el incendio, que consumió la totalidad de la mercadería.
Las pérdidas materiales, según se estimó, superarían los S/ 300 mil, ya que nada pudo salvarse. Además, el local, producto del incendio, deberá ser demolido porque la estructura resultó seriamente dañada.

DENUNCIA HACE DOS MESES
Personal del área de Secuestros de la Divincri llegó a la zona para investigar el caso, al tratarse de un hecho de extorsión. Según se conoció, el dueño del comercio denunció hace dos meses que era amenazado con el cobro de «cupos»; sin embargo, las investigaciones no llegaron a buen término.

Cabe resaltar que en la calle Elías Aguirre existen otros comercios del mismo rubro, y no se descarta que estos también sean víctimas de extorsión, utilizando el incendio como una advertencia para obligarlos a pagar los cupos exigidos.
EL DATO: Este tipo de criminales no solo perjudican a sus víctimas, sino a la sociedad en su totalidad, al movilizar una gran cantidad de personal para sofocar un siniestro provocado que en algún momento puede cobrar la vida de un tercero.



