«Uno de los episodios más intensos desde 1950»
«El episodio de El Niño se ha consolidado y se está fortaleciendo rápidamente. Según los pronósticos de la OMM, la probabilidad de que el evento persista hasta febrero de 2027 es prácticamente del 100 %, y podría ser uno de los episodios más intensos desde, al menos, 1950», afirmó la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo.
Ese porcentaje, precisó el organismo, no proviene de un solo modelo, sino de una opinión consensuada basada en los resultados de 13 centros nacionales e internacionales —desde Washington hasta Tokio, pasando por Londres y Pune— que trabajan gracias al intercambio en tiempo real de datos de boyas oceánicas, satélites y radiosondas coordinado por la OMM.
El calor almacenado en el océano
Saulo explicó también el mecanismo del fenómeno durante el Foro Mundial sobre el Calor celebrado en Bangkok (Tailandia): «El Niño no añade más calor al planeta, pero libera calor que el océano ya ha almacenado bajo la superficie. Por ese motivo un episodio intenso supone con tanta frecuencia que el año del evento se convierta en uno de los más calurosos jamás registrados, como ya ocurrió en 2024».

Y advirtió: «Las aguas de las que se nutre El Niño presentan las temperaturas más altas jamás registradas. En otras palabras, hay más calor que puede liberarse».
Otras cuencas oceánicas también contribuyen
A la evolución del Pacífico se suman otros factores. Se espera que el dipolo del océano Índico —patrón climático que influye considerablemente en las precipitaciones de esa cuenca— entre en fase positiva y alcance su punto álgido en octubre, con una anomalía estacional de alrededor de +0,5 °C para el trimestre octubre-diciembre.
Asimismo, se prevé que las temperaturas superficiales del Atlántico ecuatorial se mantengan por encima de lo normal, según el boletín, que complementa el informe trimestral El Niño/La Niña Hoy de la OMM.
Un fenómeno bajo observación mundial
Con un panorama climático casi inequívoco, la comunidad internacional observa con atención la evolución de un fenómeno que podría marcar un nuevo hito en los registros históricos y poner a prueba la capacidad de adaptación de regiones enteras frente a eventos meteorológicos extremos.
