Arequipa afrontará una nueva temporada de lluvias con una infraestructura vulnerable y proyectos de prevención que permanecen inconclusos. Entre 2021 y 2025, la región dejó sin ejecutar S/ 200 millones de los recursos destinados a reducir los riesgos de desastres y atender emergencias, una situación que plantea importantes desafíos para las próximas autoridades regionales y municipales.
La alerta cobra mayor relevancia ante los riesgos identificados por el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred). Según un estudio de esta entidad, 17 distritos de Arequipa presentan riesgo muy alto de huaicos y deslizamientos, y en estas jurisdicciones viven más de 136 mil personas.
A mediados de setiembre, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) declaró una alerta naranja por lluvias, granizo y nevadas en seis provincias de la región, un escenario que vuelve a poner en evidencia la necesidad de fortalecer las medidas de prevención.

Las autoridades que asumirán funciones el próximo 1 de enero tendrán que afrontar esta problemática en plena temporada de precipitaciones, con obras pendientes y limitaciones en la capacidad de ejecución del presupuesto público.
Colegios y carreteras en zonas de riesgo
Uno de los sectores más expuestos es el educativo. Arequipa cuenta con más de 360 colegios públicos que requieren sustitución total debido a que gran parte de sus áreas techadas presenta riesgo de colapso.
La situación es especialmente preocupante porque seis de cada diez de estos establecimientos se encuentran en distritos con riesgo alto o muy alto de inundación. En dichos locales estudian más de 13 mil escolares, quienes podrían verse afectados por las consecuencias de las lluvias.

La red vial también enfrenta un panorama complejo. De acuerdo con información del Cenepred y del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), más de 3 mil kilómetros de carreteras de Arequipa, equivalentes aproximadamente a un tercio de la red vial regional, están expuestos a un riesgo alto o muy alto de inundaciones y movimientos en masa.
Esta extensión constituye la tercera más grande del país en vías expuestas a estos peligros, después de Ayacucho y Junín.
A la exposición a los fenómenos naturales se suma el deterioro de las carreteras, especialmente de la red vial vecinal, fundamental para conectar a los productores con los mercados. Según el MEF, el 86,9% de estas vías se encuentra en condiciones inadecuadas, lo que dificulta el transporte y podría agravar los efectos de las precipitaciones.
S/ 200 millones quedaron sin ejecutar
Las deficiencias en prevención también se reflejan en el manejo de los recursos públicos. Entre 2021 y 2025, Arequipa recibió cerca de S/ 700 millones, ajustados por inflación, para reducir la vulnerabilidad frente a los desastres y atender emergencias. Sin embargo, solo ejecutó el 71,2% del presupuesto.
Este resultado ubica a la región entre las que registraron menor ejecución presupuestal en el país durante ese periodo, con la tercera tasa más baja, después de Pasco y Áncash.

La situación coincide con el retraso de las inversiones destinadas a reducir los riesgos. Al cierre de 2025, de los 85 proyectos de inversión activos en gestión del riesgo de desastres en Arequipa, 61 estaban paralizados o abandonados.
El problema es particularmente evidente en las obras de drenaje, esenciales para evacuar el agua de las ciudades y los valles, y reducir la posibilidad de inundaciones.
De los 36 proyectos de drenaje registrados en la región, 27 se encontraban paralizados o abandonados a finales de 2025. Es decir, el 75% no avanzaba con normalidad. Esta cifra coloca a Arequipa como la segunda región con más proyectos de drenaje en esa situación, después de San Martín.
El reto de las próximas autoridades
Ante este panorama, la prevención de desastres deberá ocupar un lugar prioritario en la agenda de las próximas autoridades regionales y municipales. La mejora de la capacidad de ejecución presupuestal y la reactivación de las obras de drenaje y de los proyectos de gestión del riesgo serán fundamentales para reducir la vulnerabilidad de la población.

Asimismo, se plantea recurrir a mecanismos como las Obras por Impuestos y las Asociaciones Público-Privadas para impulsar proyectos de drenaje y rehabilitar la red vial vecinal, aprovechando el financiamiento y la capacidad técnica del sector privado.
El desafío será convertir los recursos disponibles en obras concretas antes de que las lluvias agraven los problemas existentes. Con miles de escolares en colegios vulnerables, carreteras expuestas y proyectos paralizados, la prevención y la continuidad de las inversiones serán determinantes para reducir el impacto de futuras emergencias en Arequipa.



